Archivos Mensuales: mayo 2015

Tips y apps de ayuda para la lactancia materna

Fuente: freeimages.com

Fuente: freeimages.com

Muchas de las mamis que llegáis hasta este blog habéis optado para vuestros pequeños por la lactancia materna. Unas, angustiadas por un difícil inicio o enganche y otras, preocupadas por una de las crisis de lactancia. Si unimos estos factores a un bajo peso del bebé y, en ocasiones, a pediatras o un entorno con poco tacto, ya tenemos el cóctel molotov para una madre angustiada.

Por eso, he decidido recopilar algunos sitios (online y offline) que os pueden ayudar. Son sitios españoles, que es lo que yo conozco un poco más. Pero si aportais o conocéis alguno más (español o de cualquier otro país), estoy abierta a incluirlo, ¡cuanta más información, mejor!

Aquí van:

Alba Lactancia Materna es una web de una asociación sin ánimo de lucro en la que encontrarás actualidad y eventos relacionados con lactancia materna, teléfono de consultas, un foro para resolver tus dudas y, si vives en Cataluña, información sobre los distintos grupos de apoyo presenciales que se reúnen de manera gratuita.

La Liga de la Leche es un site similar. También pertenece a una organización sin ánimo de lucro y te ofrecen todo tipo de información y bibliografía sobre la lactancia materna. Cuentan también con grupos de apoyo que se reúnen periódicamente (por lo general mensualmente) y esparcidos por un buen puñado de comunidades autónomas españolas.

– La Asociación Española de Pediatría cuenta también con un Comité de Lactancia Materna. Además de documentación interesante, noticias y respuestas a preguntas frecuentes, tienen una agenda bastante completa con eventos relacionados con el tema e información acerca de los diferentes bancos de leche a los que poder acudir.

Directorio de grupos de apoyo a la lactancia materna de UNICEF. Si lo que te gustaría es acudir a reuniones presenciales donde puedan ayudarte mejor y resolver tus dudas in situ con tu bebé, aquí encontrarás un listado por provincias españolas para encontrar el más cercano.

e-lactancia.org: Es el lugar estrella de referencia para mamás que dan el pecho. Se trata de un buscador donde puedes introducir un medicamento y saber al momento si es o no compatible con la lactancia materna, para que tu bebé no se vea perjudicado. Es totalmente fiable, ya que ha sido creado por la asociación de pediatras APILAM, que tiene una web a la que también podéis echar un ojo porque tiene buenos consejos de lactancia.

Además, ahora hay apps para tu móvil o tablet para que cuentes con toda la información a mano:

App de Lactancia Materna de la Asociación Española de Pediatría. En ella puedes crear tu perfil (como madre/padre, profesional o grupo de apoyo). Para mamás, que es lo que ahora nos atañe, ofrecen información sobre las diferentes etapas de la lactancia, posturas, problemas y preguntas frecuentes, recomendaciones, etc.

App APROLAM para la lactancia materna: Cuenta con una guía de información y consejos. Especialmente útil el de extracción y conservación de la leche materna.

App Amamantamiento. Para las mamás más controladoras, que quieren anotar cada detalle. Ayuda a registrar el pecho con el que terminaste la última toma, la hora a la que fue, duración, si hubo extracción de leche… Ufff mi consejo es no obsesionarse con algo así, pero ya digo que si te gusta registrar todo o bien eres un desastre que necesitas recordarlo por algo… ¡aquí la tienes! jejeje.

App Feed Baby – Baby Tracker. Está en inglés y es similar a la anterior, sólo que además de las tomas de alimentación, puedes registrar los diferentes cambios de pañales y observar el crecimiento del bebé en los percentiles de la OMS.

Lo que nos cambia la maternidad

Y aunque digo maternidad, porque los cambios en la mujer también nos afectan físicamente, me refiero también a paternidad. Precisamente hoy leía la descripción del perfil de Twitter de Cesc Fábregas y me daba cuenta de que con sólo leer su explicación, no hace falta decir mucho más:

cescLo primero, su niña. Luego, todo lo demás: “Orgulloso papá de una preciosa bebé”. Y así es. La paternidad / maternidad hace que, de repente, den un vuelco todos los valores que tenías perfectamente colocados en tu esquema mental. Da igual que lo primero fuera la ambición profesional, o la pareja, o la mera felicidad propia.

Foto: freepik.com

Foto: freepik.com

De ahora en adelante, futura mamá o futuro papá, que sepas que te sentirás más orgulloso de las hazañas de tu hijo que de las propias.

Que buscarás su felicidad por encima de la propia.

Que ya no te importará que alguien te despierte temprano por la mañana tirando de ti, porque lo primero que verás será su sonrisa.

Que volverás a creer en la bondad humana, aunque sea a ratos. Y a practicarla de vez en cuando, que también es sano.

Que empezarás a ver la vida desde otro prisma, el de los ojos de la inocencia. Y eso te hará reconciliarte con tu ‘otro yo’, el que tenías tú mismo cuando eras pequeño. El Peter Pan perdido en tu interior.

Que un día te sorprenderás a ti misma cantando a grito pelado el Cantajuegos en mitad del parque, sin darte cuenta de que te escuchan todos los viandantes.

Que tendrás que cerrar la boca al darte cuenta de que ibas sonriendo sola por la calle recordando una de sus ocurrencias.

Que pasarás noches en vela, primero por sus lloros, después por sus ausencias cuando crezca.

Pero es amor incondicional del bueno, así que pensarás que todo ha valido la pena.

¿A que sí, mamis y papis? 😉

Mi hijo no toma leche, ¿qué hago?

Leche en diferentes envases. / Fuente:  freepik.es

Leche en diferentes envases. / Fuente: freepik.es

Si dejamos de lado a aquellos niños que, por temas de intolerancia o alergias no toman lácteos, aun así hay muchos pequeños que se resisten con la leche. Unos, acostumbrados a la teta de mami, nunca llegan a enganchar el biberón, y pasa un tiempo hasta que no se animan con el vasito. Al menos, con un buen vasito y no sólo sorbitos. Otros, simplemente nunca fueron de tomar mucha leche y pasaron directos a las papillas…

Por ejemplo, en nuestro caso fue un cúmulo de todo esto. Paula pasó directa de pecho a cuchara y ahora no quiere en un vaso nada que no sea agua. ¿Qué se puede hacer en estos casos?

Sois muchas las que me escribís angustiadas porque vuestro pequeño no llega a los famosos 500 mililitros diarios de leche. Esta es la cifra aproximada que dan los pediatras para bebés lactantes (obviamente los que toman biberón, ya que con lactancia materna es simplemente a demanda).

Dependiendo de la edad de vuestros hijos, las necesidades de lácteos irán variando, así que lamento no poder generalizar sobre el tema. Además, dependiendo de su necesidad de proteínas, será mejor un tipo u otro de leche (a partir del año, entera si apenas toma proteínas en su dieta y de crecimiento si ya excede en el consumo de este tipo de alimentos).

Os dejo este artículo de la Asociación Española de Pediatría sobre la cantidad de leche necesaria para un niño y a continuación os especifico un poco más ordenadito con cositas que os he encontrado y mis propios consejos.


Necesidades de leche por edades del niño:

Si tu pequeño es lactante y toma biberones, pero poca cantidad, a partir de los seis meses (bajo recomendación del pediatra) podrás empezar a darle papillas de cereales. Lo ideal es que, si una no funciona, vayas probando diferentes sabores y marcas… ¡ya verás cómo pronto das con sus gustos! También entonces podrás empezar a experimentar con la fruta e incluir en estas papillas de merienda un poquito de leche. Prueba con los yogures de inicio (Mi Primer Danone y Iogolino son los más conocidos). Al estar hechos con leche de continuación, no tienen el mejor sabor, pero a algunos pequeños les gustan.

Un niño comiendo un quesito. / Foto: freepik.com

Un niño comiendo un quesito. / Foto: freepik.com

Sobre los 10-12 meses, cuando empiece a tomar leche de vaca, podrás probar también con quesitos (los clásicos tipo El Caserío, o bien los redonditos de Babybel). También puedes intentar, si va tolerando los trocitos, a darle queso de sándwich (del de lonchas) en pequeños cachitos.

A partir del año, y sobre todo de los 18 meses, tu bebé ya podrá tomar prácticamente de todo. Y puedes “colarle” lácteos en un sinfín de platos. Ejemplos:

– No olvides añadir a sus purés quesitos o leche.

– También puedes hacer su tortilla (tanto francesa como española) con jamón y queso. O queso y verduritas, y ya matas dos pájaros de un tiro si no las come muy bien.

– Lo mismo en el relleno de las croquetas.

– ¡Prueba con San Jacobos! Y escalopes con queso, etc. Congelados venden muchos, pero si te animas a hacerlos tú, ¡tampoco es nada difícil!

– Cuando empiece a tomar pasta, no olvides añadirle un toque de queso y, si ves que le gusta, poner otra pizquita más la próxima vez.

– Poco a poco irá tomándo sándwiches. No te desanimes si desecha la primera vez que le dés jamón y queso. Hay muchos tipos de queso y quizás no le guste el tierno, ¡pero adore el semicurado! Si es bajo en sal, mejor que mejor, eso sí.

– Si compras salchichas o hamburguesas (sí, lo sé, no es sanísimo de la muerte, pero qué es carne blandita, ideal para los primeros dientes) mejor relleno de queso.


Y como, aun así, muchas no se quedarán tranquilas, porque con los lácteos sólidos aún no saben si su hijo llega a la cantidad mínima suficiente, os he confeccionado una lista muy práctica:

Equivalencias de lácteos y sus cantidades de leche:

1 vaso de leche ⇒  250 ml de leche (mitad de calcio necesario al día)

1 yogur ⇒ 125 ml de leche (como medio vaso de leche)

50 gr. de queso semigraso ⇒ 250 ml de leche (son dos lonchas y media aprox)

100 gr. de queso fresco ⇒ 250 ml de leche

2 quesitos ⇒ 250 ml de leche

Si quieres saber más, te dejo este completo artículo sobre cantidades de leche y sus derivados.


Seguro que ahora, papá o mamá, te has quedado mucho más tranquilo porque habrás visto que tu hijo sí come algo de todo esto. Pero ¿y si no es así y realmente odia todos (o casi todos) los lácteos? Bien, pues hay otro tipo de alimentos que pueden aportarle mucho calcio:

Verduras verdes como las espinacas, el brécol y las judías verdes.

Calamares.

Pescados como el gallo y las sardinas.

Yema de huevo.

Legumbres.

Higos secos.

¡El perejil! Añádelo a tus platos

Otra tabla de alimentos y sus cantidades de calcio.

¿A que ya sí te has quedado más tranquil@? Si no es así, entonces tienes que lo que te tiene que contar la doctora Amelia Arce al respecto 😉