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La historia de… Laura

Un bebé y su mamá en una puesta de sol. Fuente: freeimages

Un bebé y su mamá en una puesta de sol. Freeimages

En esta ocasión presentamos el caso de Rosalía y su hija Laura. Usa seudónimo y quiere pertenecer al anonimato, como muchas de las madres en esta situación. Nos cuenta su testimonio y pide participación y consejos de los que la leamos. ¡Gracias a todos por leerla y contestarla! Y por supuesto, ¡animaos a contar vuestra propia historia!

Cuéntanos el caso de tu hij@.

Mi hija empezó vomitando muchas de las tomas de leche materna. Hasta tal punto que no sabíamos qué hacer y a qué pediatra acudir. Nos dijeron que podía ser mi leche, cólicos o reflujo, pero no lo curamos con nada. Ahora tiene 6 meses y pesa 5,200 kg. y lo estamos pasando un poco mal con la introducción de los purés.

¿Tiene bajo peso desde el nacimiento o ha sufrido algún bajón?

Nació ya chiquita, con 2,920 kg y nunca hemos conseguido que coma sin molestias.

¿Habéis realizado pruebas para determinar si tiene alguna alergia o intolerancia?

Hasta ahora no nos dijeron, pero gracias al blog lo plantearemos al médico.

¿Crees que es un tema tabú? ¿Has tenido que soportar alguna crítica incómida por el peso de tu hija?

Sí, no me atrevo a contarlo a muchos allegados porque parece que si tu niña pesa poco o come mal, la culpa es tuya y no sabes hacerlo bien… es desesperante y pierdo muchas fuerzas, necesito consejos de madres que sepan lo que es esto.

¿Qué consejo das a otras madres con este caso?

Creo que daría consejos a los médicos para que nos escucharan más y sepan guiarnos… y a las madres mucha paciencia, que se informen lo que puedan y mucho apoyo de mi parte.

¡Muchas gracias, Rosalía! Esperamos vuestras respuestas para ayudarla, darle ánimos o lo que queráis… ¡Y por supuesto espero también vuestros testimonios! Contadme brevemente a mi correo electrónico bajopercentil@outlook.es y os hago un cuestionario como el de Rosalía. ¡Animaos!

 

La historia de…

Anímate a escribir tu testimonio. Foto: freeimages.com

Anímate a escribir tu testimonio. Foto: freeimages.com

Iniciamos nueva sección en el blog, ‘La historia de…’. Sé que muchos tenéis testimonios de bajo percentil y a menudo me llegan vuestras historias en comentarios preciosos. Creo que no somos los únicos en esta situación y por eso es bonito leer otras historias parecidas y apoyarse también en ellas para salir adelante con una amplia sonrisa.

¡Que ya es hora de que escribáis vosotros también! Por eso me gustaría recibir a partir de hoy vuestros testimonios en primera persona en el mail bajopercentil@outlook.es. Por supuesto, no hace falta que uséis vuestro nombre real si no queréis. Se aceptan seudónimos y os podéis mantener en el anonimato pero, por el contrario, si queréis, haremos referencia a vuestro blog o página. ¡Y estoy abierta a otras sugerencias que se os ocurran!

Tengo que hacer una mención muy cariñosa y especial a Mamá Ingeniera ya que copio esta idea de sección de ella y su #infertilpandy. ¡Espero que no os moleste! Pero creo que también será muy interesante para los papis y mamis de Bajo Percentil contar sus testigos directos y vivencias en primera persona.

¡Espero ya ansiosa vuestras historias en el correo!

Bebés de bajo peso en el embarazo (RCIU)

Echo-photo-980x675Me pongo hoy un poco seria para escribir este artículo. Después de leer bastantes de vuestros testimonios, me he dado cuenta de otro grupo de madres que suelen pasar bastante mal el tema del bajo peso de los bebés. Sois las mamás embarazadas con bebés que, por el momento, van de bajo peso. Muchas os hacéis preguntas como por qué y qué debéis hacer para que el bebé nazca lo más sano posible. Así que me he documentado para ayudaros en lo máximo posible.

En primer lugar, no debéis preocuparos ni permanecer alerta salvo que el bebé esté por debajo del percentil 10 en el embarazo. A este bajo peso se le llama Restricción del Crecimiento Intrauterino (RCIU).

¿Por qué mi bebé pesa poco o crece poco en el embarazo?

Hay varias respuestas posibles a esta duda, pero lo más importante de todo es que las mamás estéis tranquilas y os cuidéis y dejéis mimar, porque el estrés precisamente es un factor que no le viene nada bien a vuestro bebé. En mi caso, os puedo contar que mi ginecólogo me comentó que hay muchos bebés hoy en día que nacen más pequeños en el caso de las madres trabajadoras, debido precisamente al estrés. Ahí tenéis una posible causa. Otras posibles:

Delgadez extrema de la gestante: tenéis que tener en cuenta que tan mala es la obesidad y el exceso de azúcares que muchas os cuidáis por el tema de la diabetes gestacional, como la delgadez o no aportar al bebé los nutrientes necesarios. Aquí os dejo un artículo interesante al respecto. No olvidéis, además de una alimentación suficiente y adecuada, tomar desde el inicio del embarazo los complejos multivitamínicos que os recete el ginecólogo y que ayudan también al desarrollo del bebé.

Tabaquismo: sí, sé que hay algunas que, por más que lo intentasteis, no conseguisteis dejarlo al quedaros en estado. Si vuestro bebé tiene bajo peso, ahora es el momento de poneros serias en esto… No hablemos de alcohol y drogas. Sabéis que no podéis tomar ni una pizca y sí, influye también en el bajo peso.

Hipertensión: Los controles de tensión en la farmacia deben ser una rutina cada cierto tiempo para ver que todo va bien al respecto.

Ciertos medicamentos: Podéis consultar al médico, en caso de estaros medicando por algo, si ese tratamiento podría estar influyendo en el bajo peso del bebé.

Infecciones o enfermedades de la madre: repito que dejéis cuidaros y mimaros. Aun así, si se debiera a esto, siempre estad en manos de médicos y no dejéis que el estrés os invada.

Trastornos genéticos o anomalías genéticas: debéis pensar que es un mínimo porcentaje de los casos y normalmente, con cuidaros y cuidar al pequeñín, todo va a salir muy bien.

Ausencia de una arteria en el cordón umbilical: Habitualmente, el cordón umbilical comunica al bebé con la madre por tres vasos, dos arterias y una vena. Pero hay casos en que falta una de las arterias. Esto sucede en un 0,8% de los embarazos únicos y un 5% de los embarazos múltiples. No tiene por qué suponer un grave peligro, pero al tener algo más de dificultad para que llegue todo el alimento, a veces esto repercute en el bajo peso del bebé o partos prematuros. Normalmente el médico te ordenará un reposo más estricto que en otros embarazos.

Partos múltiples: en este caso es perfectamente normal que los bebés tengan menos peso y nazcan semanas antes que los partos unitarios. Así que no os agobiéis porque probablemente fuera del útero vuestros bebés cobrarán un peso perfecto.

Genética simple: A veces, simplemente tendréis un bebé chiquitín y hay que vigilar que su crecimiento no se frene ni decrezca. Cuidaros y reposad cuando debáis hacerlo y todo irá bien.

– Insuficiencia placentariaAñado este otro posible motivo gracias a la colaboración de nuestra lectora Laia, que lo sufrió en sus carnes. Se suele detectar a partir del segundo trimestre del embarazo porque no tiene síntomas y es entonces cuando ya se aprecia mejor el crecimiento de la placenta y el bebé. La placenta es la que abastece de alimento y oxígeno a nuestro pequeño, así que es muy importante su buen desarrollo. A veces puede afectar, como en otros casos, el tabaquismo, la hipertensión o diabetes, pero otras, como el caso de Laia, no se puede atribuir más que a una anomalía en el desarrollo. Y en estos casos lo único que los médicos suelen recomendar es reposo (más o menos, relativo o absoluto, según el caso) y controles más exhaustivos.

¿Qué puedo hacer?

Obviamente, lo que el médico te recomiende en cada circunstancia. Para resumir, y común para todas, es importante la dieta equilibrada que os comentaba antes, los controles de tensión, tomar las vitaminas del embarazo y, dependiendo del caso, reposo relativo o absoluto. Si crees que el trabajo o una situación te está provocando más estrés del debido, no lo dudes e infórmate para pedir la baja o alejarte de esa circunstancia. Lo importante es la salud tuya y de tu pequeño. ¡Espero haberos servido de ayuda y que tengáis una horita corta! 😉

¡De vuelta de vacaciones!

Fuente: Freeimages.com

Fuente: Freeimages.com

Después de un descansito de respiro que necesitaba y pese a que seguí en las redes sociales pero un poco de reojo, ya estoy de vuelta. Para todas aquellas que me preguntáis y contáis vuestros casos con cariño, os debo algunas noticias. Estamos ahora en 7,500 kg, con 13 meses y medio. Es cierto que no es mucho, y los problemas con las comidas siguen ahí, pero el verano nos ha sentado a todos fenomenal y a mi pequeña en especial. ¿Sabéis que ya ha dado sus primeros pasitos? Ahora mismo eso y su sonrisa eterna es lo que me hace feliz, junto a tantos progresos que veo cada día en ella.

Como hay alguna interesada en las vitaminas del apetito, os diré que sí funcionaron, pero es importante que las prescriba un pediatra. Además, la nuestra nos las mandó durante un mes y dijo que después de ese tiempo las dejáramos, así que imagino que tampoco será bueno darlas a la ligera. Es mejor que el apetito venga del propio organismo, la naturaleza es sabia para esto, creo yo. La pediatra me dijo que igual en septiembre empezamos con el famoso Pediasure que anuncian en la tele, aunque veo complicado darle un vaso de nada, ya que Paula apenas bebe sorbitos de agua cuando tiene sed y poco más…

La sombra del gluten es alargada y sigue ahí. Aunque ya os comenté en un post que dio negativo en la intolerancia hace unos meses, el médico de digestivo quiere hacer seguimiento. Al parecer, es una intolerancia que a veces se presenta según la persona va creciendo, así que un negativo nunca es definitivo. Probamos con cereales sin gluten en vacaciones y los digiere mejor, sin vómitos, pero la verdad que es que apenas los come porque no le gustan nada…

La introducción de alimentos en trocitos va poco a poco. El pan, que precisamente tiene gluten, nunca le sienta mal y le encanta tomarlo en pequeños trocitos. ¡De hecho, es la mejor distracción cuando nosotros comemos y ella ya lo hizo antes! El resto va costando porque las texturas diferentes le producen arcadas hasta que se acostumbra. El jamón de york, las verduritas, el queso, etc van más despacio. Por desgracia, lo menos sano le apetece más (gusanitos, patatas…), ¡pero ya es algo!

¿Y vosotr@s? ¿Cómo vais con vuestros gordis? 😉

Lactancia materna y bajo percentil

Hacía tiempo que había pensado en escribir sobre lactancia materna y bajo percentil, y ahora tengo que dar las gracias de corazón al blog ‘El Alma y la lactancia al descubierto’ por ofrecerme esta oportunidad. Antes que nada, y como siempre he dicho, advierto que no soy pediatra ni especialista en maternidad, salvo toda la especialidad que me trae la vida como mamá.

Fuente: Morguefile

Fuente: Morguefile

Así que como mamá explico lo que sé del tema por mi experiencia, lo que he averiguado, etc. Son muchas las mamis con niños de bajo percentil que se han planteado alguna vez dejar la lactancia materna, agobiadas y pensando que éste era el problema del peso.

 Pues bien, os diré que hasta 2006, la tabla de percentiles de la Organización Mundial de Salud estaba basada principalmente en niños estadounidenses, y además sin atender mucho al tipo de alimentación (daba igual lactancia materna, artificial, complementaria…). Fue a partir de este año que la OMS empezó a ofrecer unas tablas adaptadas a otros niños con diferente origen étnico y adquisitivo, origen… con muestras de niños de Estados Unidos, Noruega, Brasil, Ghana, India y Omán. Y en este caso ya sí tomando la lactancia materna como norma, dado que es lo que recomiendan los pediatras de todo el mundo en inicio.

 Esto hace que las tablas ahora sean mucho más variadas y equilibradas, pero aun así, ¿no debería haber una tabla diferente para niños con lactancia materna y niños con lactancia artificial? Y además, si tenemos en cuenta los países estudiados y tenemos (como es mi caso, por ejemplo) una niña española… ¿acaso se asemeja en algo a las noruegas, que son la muestra europea? ¿O a las indias o estadounidenses? No reconozco un país con tallas similares a la nuestra que se encuentre en el estudio, así que difícilmente puedo fiarme de ese percentil… Estas son las tablas que habitualmente encontramos en las cartillas sanitarias de nuestros hijos, y las que por tanto guían a nuestros pediatras para medir el crecimiento de nuestros hijos.

No digo que no sean un baremo válido para medir, digo que quizás unas mediciones adaptadas a cada país o continente igual habrían sido más acertadas. Y separando lactancia materna y artificial, para no convertirlo en un ‘totum revolutum’ explosivo…

Fuente: freeimages

Fuente: freeimages

Y hablando de esto os preguntaréis, ¿por qué suelen engordar más los niños de biberón que los que toman leche materna? ¿Alimentará más? Bien, pues un estudio realizado en 2009 por la Comisión Europea demostraba que esto sucede con niños que toman fórmulas de alto nivel en proteínas, y que es necesario protegerlos de la obesidad eligiendo leches (aunque sean artificiales) con bajos niveles en proteínas. Esto, por ejemplo, se puede conseguir tomando leche de inicio en lugar de continuación hasta los 12 meses. O bien, vigilando que en el resto de alimentos que complementen a la leche no haya exceso proteínico. Es decir, que no es que estén mejor alimentados, sino que hay que vigilar que no tomen proteínas de más. Por suerte, en el caso que conozco que es España, las leches artificiales no suelen tener excesivas proteínas como sí sucede por ejemplo en Estados Unidos, donde hay muchos más niños propensos a la obesidad desde bien pequeños por este motivo.

Bueno, con esta explicación espero haber aclarado un poco más a aquellas madres agobiadas por pediatras que exigen la famosa “ayudita”, el “refuerzo” y comentarios similares: ahora ya sabéis que ni esas tablas nos representan del todo ni los biberones alimentan más… lo importante es: ¿tu niño está feliz, es activo, se ríe, come algo aunque sea poquito cada ciertas horas? Entonces ya sabes la respuesta: Está sano. ¡Disfrútalo!

Para vuestras dudas y curiosidades sobre lactancia materna, os recomiendo los artículos del blog ‘El Alma y la lactancia al descubierto’.

Bajo percentil y Baby Led Weaning (BLW)

Muchas madres habláis del BLW y me lo recomendáis como la panacea y novedad para la introducción de nuevos alimentos. Para las que no lo conozcáis, consiste en complementar la leche (como alimento principal) sentando a la mesa al bebé con los padres y dejando que pique y guarree todo lo que quiera, para que se vaya familiarizando con los alimentos. La traducción literal sería algo así como “dejar que el bebé se destete solo” o, si lo queréis, “dejar que el bebé coma y se regule solo”.

Autor: freepik.com

Autor: freepik.com

Aquí os dejo un enlace con información, ya que es interesante y no digo lo contrario, de hecho hay consejos que sigo mucho. A mí me parece muy buena idea y no la critico en absoluto, pero tengo que deciros que no es muy apto por completo para nuestro caso,  os digo por qué:

Como es un método en que van familiarizándose poco a poco, y para ello siempre manteniendo la leche como alimento principal, aquí se plantea el primer problema: los bebés que no aceptan el biberón y ya no tienen pecho deben seguir tomando lácteos. Antes del año en mi caso no me recomiendan el queso y los yogures no se los toma completos. Conclusión: las papillas de cereales no puedo quitarlas de ninguna manera. Además de un poquito de yogur y leche con la fruta.

El siguiente: si un bebé comiera sin problemas, claro que irle poniendo comida “de mayores” delante es buenísima idea. Pero si come muy mal, lo intentas de este modo y tampoco funciona, acabas usando el método propio que mejor vaya. Más que nada, porque el tiempo de adaptación puede suponer un bajón que estos niños no se pueden permitir… No sé si algunos padres con nenes de bajo percentil conseguisteis que comiera mejor con BLW, si es así contadnos. Pero como cada niño es un mundo, al final nosotros usamos nuestro particular método Paula. Otros usarán el método Jorge, el método María… que se va renovando y actualizando con el propio niño, claro está. Es decir, que aunque no hagamos BLW por completo, como os decía arriba, siempre viene  bien coger alguna de sus técnicas o ideas, porque sobre todo a estos niños algo rebeldes con las comidas puede que les guste más explorar por sí mismos.

Así que lo que hacemos es seguir con nuestras papillas y purés pero con la alegría de que, ahora, sí le vamos dando cositas de nuestra comida a probar, pequeños trocitos para que explore, y claro, eso sí, os digo, es una gozada aunque la mitad quede guarreado. ¡Que vivan los 12 meses!

¿Qué hacer cuando llega una recaída?

Fuente: freepik.com

Fuente: freepik.com

Ojalá tuviera respuesta para todas las preguntas, pero los que estáis ahí leyendo sabéis que no es tan fácil. Después de una racha medianamente buena, cuando llega una mala de nuevo no es fácil sobreponerse.

Lo primero es preguntarte de nuevo (o por primera vez, si no lo has hecho antes) si es posible que exista algún problema de salud. Lo vimos en el post de posibles causas para que tu peque no coma. Si ya tienes detectado el problema, es posible que debas visitar al pediatra para que ajuste el tratamiento que ya tenía.

Pero en ocasiones, como a mí me ha sucedido, no hay un aparente motivo. En esos casos, toca darle la vuelta al coco a ver qué puede estar sucediendo para que de repente venga una mala racha:

1. Ahora mismo, puede ser la llegada del verano, que hace que todos en general tengamos menos hambre y más sed.

2. A veces un catarrillo o bronquitis pasajeros pueden afectar porque los moquillos, las flemas, la tos… no son en general buenos compañeros de los mal comedores, como es lógico.

3. El aburrimiento. Quizás a veces un pequeño cambio en la comida o probar con algo distinto consigue reparar un poco estos pequeños baches.

4. Una combinación de todo. Es el caso en que creo que nos encontramos ahora mismo. Las flemillas no ayudan, el aburrimiento tras varios meses comiendo lo mismo y el verano… Si algo he aprendido en estos días, y quizás os vale como consejo, es que cuando llegan estos bajones lo mejor es reducir un poquito las raciones. Más vale poco dentro que todo fuera, ¿no creéis? Así que, si la tónica ha de ser no forzar a nuestros peques, esto debe cumplirse mucho más en estos días.

¿Y tú? ¿Has tenido alguno de estos bajones pasajeros? Cuéntanos tu experiencia y consejos…