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La historia de… Dylan y Thiago

IMG-20151113-WA0004Por primera vez nos escribe un papá contando el testimonio de sus familia,
“para apoyar a los padres que pasen por un embarazo gemelar de alto riesgo”. José y Stefanie se convirtieron en papás de Dylan y Thiago hace casi 11 meses. Ésta es su historia.

Tuvisteis dos gemelos prematuros. ¿Qué tal fue el embarazo?
Fue muy complicado. Al inicio nos detectaron una anomalía con el nombre de síndrome de transfusión feto fetal. Nos dijeron que era un embarazo de alto riesgo, la única forma de poder controlarlo era por medio de cirugía y nos recomendaron un especialista de la Clínica Alemana en Santiago de Chile, el doctor Masami Yamamoto. El doctor Masami nos atendió de la mejor manera y nos dijo que lo que tenía no era eso, sino Restricción en el Crecimiento Intrauterino. Esto fue lo que nos escribió en el diagnóstico:
“Embarazo gemelar monocorial biamniótico de 20 + 2 semanas según FUR operativa, restricción selectiva (30%) tipo III en feto A (dopler umbilical intermitente entre flujo ausente y reverso líquido en 2.1cm)”.
El doctor Masami nos dijo que mi esposa tenía que estar en absoluto reposo y en constante chequeo y que tenían que intervenirla entre las 28 – 30 semanas de embarazo. Tras esta noticia, en la clínica de Perú nos dijeron que no había muchas probabilidades de que nacieran bien: pudiera ser que uno muriera, y a raíz, el otro también. Por eso, busqué bastante en blogs e internet y vi un caso parecido, donde internaron a la mujer embrazada a las 28 semanas y todo salió bien, así que quisimos hacerlo igual. Mi esposa se internó en la clínica a las 22 semanas y estuvo más de un mes internada para que, de forma diaria, le chequeasen los latidos de los corazones de los bebés. Hasta llegar la semana 30.

¿El médico adelantó el parto simplemente, como suele hacerse en los múltiples, o hubo algún problema? ¿En qué semana fue?
Se adelantó por sugerencia del doctor Masami a raíz del CIR III (Crecimiento Intrauterino Retardado tipo III. El parto se programó para la semana 30.

¿Qué tal fue todo en el parto y qué dijeron los médicos?
Yo no estuve presente, pero mi esposa y mis padres me dijeron que fue algo rápido. A las justas vieron a los bebés, pues tenían que entrar a la UCI de neonatos.

Después del parto, ¿cómo fue el proceso? ¿Cuánto pesaron y cuánto tiempo pasaron en incubadora?
Mi esposa me dice que lloraban bastante y tenían mucho pelo, pero que no se los enseñaron por que tenían que llevarlo a la UCIN. Dylan pesó 1400 gr  y Thiago 940 gr. Dylan estuvo en la incubadora por un mes con 7 días y Thiago estuvo un mes con 15 días. Ambos salieron con 2 kilos.

Dices que tuvisteis mucha angustia por el tema del peso y la presión de los médicos, ¿qué sucedió?
Lo que comenté en una de las preguntas anteriores. Era muy bajo el peso, fue un milagro lo que sucedió.

¿Hubo alguno que subió más de peso que el otro? ¿tuvieron problemas con las comidas?
Siempre hubo esa diferencia de pesos. Ahora Dylan esta en 10 kilos y medio y Thiago en 8 kilos. Los doctores de CIN se quedaron sosprendidos por como los bebés salían adelante. Muy rápido toleraban la leche materna, pero Dylan era flojo para comer.

Cuéntame cómo fue la lactancia inicial en prematuros, luego en casa, si toman después alimentación complementaria…
En la clínica le daban 2 onzas creo cada 3 horas. Luego iban subiendo y, ya en casa, se les daba entre 3 a 4 onzas cada 3 horas. Tomaban leche materna y fórmula.

¿Qué fue lo que más te asustó de ser papá de prematuros? ¿Y lo que te ha enseñado?
Mi mayor susto fue que no nacieran, por los comentarios de los doctores. Por eso que estoy muy agradecido a Dios por permitir que sea padre. Me enseñó siempre a estar al tanto de ellos como hombre y persona, tanto a mí como a mi esposa nos ha hecho madurar y estar más unidos que nunca.

¿Qué te gustaría decir ahora a unos recién estrenados papás de gemelos y/o prematuros?
La fe y la esperanza nunca la pierdan, porque existe un Dios que está con nosotros. Está con todo recién nacido, Él nunca nos abandonará. A todos los nuevos papás y mamás: quieran mucho a sus hijos, educarlos y enseñarles el camino del bien para que siempre estemos felices de ellos.

Mil gracias por escribirnos y mandarnos ese mensaje con tanta energía y positivismo.

Recordad que para publicar también vuestro testimonio, tenéis que escribir a bajopercentil@outlook.es.

La historia de… Ignacio

Un muñeco que simula el tamaño de un feto a las 12 semanas. Y simboliza la fragilidad y cariño con que ve Carla a su pequeño. / Fuente:  freepik.com

Un muñeco que simula el tamaño de un feto a las 12 semanas. Y simboliza la fragilidad y cariño con que ve Carla a su pequeño. / Fuente: freepik.com

Hoy se asoma por el blog Carla desde Ecuador. Está embarazada de 30 semanas y tiene una gran preocupación por su pequeño, Ignacio. Como ella se expresa perfectamente bien, directamente os transcribo su testimonio y os pido que la ayudéis con consejos, especialmente si conocéis algún caso de hiperémesis gravídica que le sirva un poco de guía. Ahí va la historia de Ignacio, contada por su mamá Carla:

Hola… escribía para contar mi historia, por la pura necesidad de poner en orden todo lo que tengo en la cabeza.

En febrero del 2009 quedé embarazada. Lastimosamente se perdió el embarazo de manera involuntaria a las 9 semanas. No me hicieron mayores exámenes ni le dieron importancia porque estaba “muy joven” y no había de qué preocuparse. Tenía 27 años.

En julio del 2010 volví a quedar embarazada. Mi pequeña nació en marzo del 2011. Por una cesárea de emergencia a las 38+2 semanas. Por preeclampsia. Pesó 2735 gmrs. y midió 48 cm. El peso justo para que no se quedara ingresada. Estuvo 8 horas en cuidados intensivos porque se presentó sufrimiento fetal antes de la cesárea.

El embarazo fue un total tormento. Padecí hiperemésis gravídica desde la semana 3 hasta la semana 20. Me ingresaron 4 veces por varios días al hospital. Me pusieron un sinfín de tratamientos, sueros, suplementos, etc. Bajé 7 kilos esos 4 meses. Nunca superé la condición hasta que mi hija nació. Digo que duró hasta la semana 20, porque en esa semana dejé de vomitar varias veces al día para hacerlo una sola vez, o al subirme a un carro o algo así.

A partir de esa semana los médicos “se relajaron” y no hicieron mayores controles (uno al mes). Yo no soy muy alta, mido 1.56 metros. Y tenía una panza bastante pequeña, pero a nadie le llamaba la atención porque era primeriza, porque era niña, etc., etc. Como mi hija nació con el peso justo y se me controló la presión inmediatamente, tampoco le dieron importancia al asunto. Mi nena está por cumplir 4 años y está en percentil 31. Todo bien.

Les cuento todos estos antecedentes, porque resulta que ahora tienen mucho que ver con lo que estoy pasando… y no sé por qué nadie nunca le dio importancia.

En junio del 2014 me quedé embarazada de nuevo. Felicidad total. El hermanito que queríamos. Otro bebé en casa. Este embarazo no tenía por qué ser como el anterior… qué piedrazo que me he pegado.

Desde la semana 4, la hiperemésis gravídica volvió a hacer su aparición. Como ya sabía por dónde iba la cosa, empecé con la dieta fraccionada, casi sin líquidos, sin grasa, etc. etc. Inevitablemente ingresé 5 días al hospital por deshidratación extrema. Y de ahí hasta la semana 20, miles de metoclopramidas, ranitidinas y demás… ingresé 4 veces más a emergencias por la misma causa y terminaron recetándome ondsetrón, un medicamento que se usa para controlar los vómitos de los pacientes con quimioterapia. Bajé 5 kilos.

Hasta la semana 20 el bebé iba perfecto. Un varón. Percentil 53. Esta vez los síntomas de la hiperémesis cedieron mucho más, por lo que empecé a comer normalmente. Hasta con ganas.

En la semana 21 me realizan el eco morfológico. Y detectan que tengo resistencia en las dos arterias uterinas. Lo que en castellano significa que las arterias que alimentan al útero no funcionan bien y no le llegan suficiente oxígeno ni nutrientes al bebé. Saltan todas las alarmas de los médicos. Algo ya no está tan bien. Exámenes completos de sangre y orina. Control de proteína en la orina. Temen que se presente una preeclampsia grave. El bebé en percentil 49.

Me recetan una aspirina infantil diaria. Una tableta de calcio diaria. Controles diarios de presión dos veces al día y registro de las mismas. Y que se repita el eco morfológico en la semana 25.

Todo ese mes sigo trabajando. Tomándolo todo con el mejor ánimo, porque las lecturas de la presión no superan 120/85. LLega el eco de la semana 25. La resistencia de las arterias ha aumentado. En las dos. El bebé en percentil 33. Ya la cosa es más grave. Me dan el paso a la unidad de alto riesgo del embarazo del hospital público de mi ciudad, ya que las clínicas privadas se niegan a atenderme, pues en caso de un parto muy prematuro no tienen la capacidad de atender a mi bebé.

La cita con Alto Riesgo me la dan para la semana 29, y eso después de mil trámites porque ingresar al Hospital Público no es nada fácil. Otro mes intentando llevar la actitud positiva, me intento convencer que no hay de qué preocuparse, en el Hospital Público el nacimiento es viable desde la semana 28 y con 900 gramos, que no va a pasar nada. La presión sigue controlada así que nada de preeclampsia. La verdad es que en el fondo los nervios ya me juegan malas pasadas y ando super sensible. Mi marido es mi gran apoyo, que me calma y me regresa a la tierra para que no me ponga a pensar en “pajaritos”.

Al fin la cita con Alto Riesgo. Primero un eco morfológico completo. El bebé está en percentil 3!!… tiene crecimiento uterino asimétrico. Las medidas de la cabeza y el fémur están una semana menos de lo que deberían estar, pero el abdomen se encuentra 6 semanas menos. La resistencia de las arterias ha aumentado más, y es obvio que no le llega todo lo que necesita. Parece ser que desde la semana 20 ya no creció como debería ser.

El médico me indica que con el peso que tiene (970 grms) y al ser un feto masculino, no es viable provocar el parto. Las probabilidades son mínimas. El bebé adentro mío está en un ambiente hostil. Pero su pronóstico afuera es igual de terrible. Me manda hacer yoga, caminar en lugares con aire puro y respirando profundamente. Una dieta hiperproteínica. Suplementos de proteínas (los que usan los físicoculturistas) tres veces al día. Carne, huevos, leche… todo lo que pueda comer… y más. Seguimos con la aspirina y el calcio y los controles de presión. Y nos vemos en quince días más, en la semana 31. Si no ha aumentado de peso, me ingresarían madurarle los pulmones con corticoides y 48 horas después una cesárea y el bebé a una incubadora con un pronóstico que nadie sabe decirme.

Y hasta aquí estoy. Mañana son 30 semanas. Llevo una semana con la dieta recetada. Lo cual me tiene empachada. Y he subido apenas 300 gramos en toda la semana. Quiero creer que está funcionando y que el bebé está creciendo.

El estado zen ya no es posible. Me esfuerzo por estar tranquila y calmada. Y pensar que todo va a salir bien… pero son sólo buenas intenciones. Siento la carga de que depende solo de mí el que el bebé crezca y pueda nacer con posibilidades. El que cualquiera me diga qué suerte que no tengo mucha panza, que después no noy a preocuparme por bajar de peso, me hace, literalmente enloquecer. Tengo que irme para que no me corran las lágrimas.

Pregunté a los especialistas de Alto Riesgo las razones por las que pasa esto, y lo que supieron explicar es que es un tema mayormente genético, que mi cuerpo es bastante intolerante a las hormonas del embarazo y que mi sistema inmunológico se resiste a asumir que estoy embarazada. Que por eso las arterias uterinas no se desarrollaron como deberían, que por eso la hiperemésis gravídica, que por eso debo de haber tenido más de una pérdida de embarazos en las primeras semanas, que por eso la presión alta. Que con todos esos antecedentes debí haber empezado con una dieta hiperproteica desde el inicio del embarazo, pero que ese seguimiento sólo se hace en Alto Riesgo, y que por separado mis embarazos no tenían criterios para el pase a esta unidad… hasta ahora, cuando ya la cosa tiene un futuro tan prometedor. ¡Es tan absurdo!

Estoy viviendo un día a la vez. Esperando que alcance al menos a la semana 34. Haciendo al pie de la letra todo lo que el médico indica. Solo quiero que el bebé nazca sano.

Carla, vaya un testimonio más cargado de sentimiento. Realmente entiendo tu preocupación y me gustaría que desecharas esa idea de que “sólo depende de ti” que el bebé crezca sano. Realmente, tú estás siguiendo todas las recomendaciones médicas y espero que todo vaya genial. Esperamos ahora los comentarios de quien tenga más conocimientos de hiperémesis gravídica o conozca algún caso que pueda contarte. ¡Gracias!

Si tenéis también un testimonio o queréis contar vuestra historia, podéis escribirme a bajopercentil@outlook.es.

La historia de… la pequeña terremoto

Una mamá y una nena como yo imagino a Laia y su terremoto allá en Chile. / Foto: freeimages

Una mamá y una nena como yo imagino a Laia y su terremoto allá en Chile. / Foto: freeimages

Hoy se asoma por nuestro blog una mamá de dos niñas con una proyección muy diferente. Y como ella se presenta sola perfectamente, aquí os dejo su testimonio en una nueva entrevista de este apartado.

Hola! Soy Laia, catalana residente en chile desde hace 8 años y quien se esconde detrás del blog ‘Así piensa una mamá’, donde cuento mi experiencia de ser mamá de mi terremoto mayor y de la enana terremoto, tan lejos de mi casa. 

Dices que tu niña nació con peso más bien alto, pero después se estancó. Cuéntanos cómo fue aquello y los detalles del peso.
Mi terremoto mayor nació de 40 semanas y un día, con 3,850kg de peso, y 52cm. Percentil 85. A los dos meses pesaba solamente 4,6kg, lo que la desplazaba al percentil 15, y a los 5 meses pesaba 5,6kg, lo que la ponía en el percentil 3. Con 10 meses pesaba 7kg, lo que seguía dejándola justo por debajo del percentil 15. Y así siguió hasta el año y medio, donde repuntó un poco. Y esto si miras la tabla peso/edad. Si nos ponemos con la de edad/longitud, nunca se despegó del percentil 3.
Ahora tiene 4 años, pesa 17kg y está alrededor entre el percentil 15 y 50, según si miras la tabla peso/edad o peso/longitud, pues es muy alta para su edad. Y ya nadie se preocupa. Ella come, es alta y delgada. Ahora eso está bien visto, pero de bebé no fue así.
Creo que cada bebé tiene sus ritmos, y deberíamos respetarlos. Cada niños tiene su propia curva de crecimiento, no olvidemos que las tablas son solo promedios.

 ¿Te sentiste apoyada por tu pediatra o te sugirió la famosa “ayudita”?
Por supuesto, salí de la clínica con la receta de la leche artificial que debía darle. El pediatra que me tocó en neonatología le echó la culpa a la lactancia desde el primer día. Insistió en darle biberones. Le di uno, y lo vomitó. Cuando nos fuimos a Barcelona a pasar la baja maternal, ella incluso repuntó, y un pediatra la pesó antes y después de tomar pecho. Ella subía 300gr justo después de la toma, pero con un metabolismo ultra rápido y lo inquieta que es desde recién nacida, sólo parte de esos 300gr se quedaba. Ella no perdía peso, pero tampoco ganaba como dicen las tablas. Así que seguimos con la lactancia.
La prueba fue que, aun iniciando la alimentación complementaria con 5 meses, ella no mejoró en la subida de peso; al contrario, se estancó aún más. Por eso, hasta el año, no dejé la lactancia.

¿Cómo evaluó el pediatra este estancamiento? ¿Le realizasteis alguna prueba de intolerancia?
Cambié de pediatra, pues el neonatólogo no fue ningún aporte positivo. Su “receta” de tomas limitadas en tiempo, separadas cada 4 horas y si no, biberón, no me pareció más que una salida fácil. Asi que busqué otros y al final la atendieron otros dos pediatras durante el primer año. Una pediatra de medicina natural y uno de medicina tradicional. Ambos apoyaron la teoría que, mientras ella no perdiera peso, podíamos estar tranquilos. Sí introdujimos la alimentación complementaria antes de tiempo, pero eso no hizo más que reafirmar que no era problema de la lactancia.
No le hicimos pruebas de intolerancia, pues no vomitaba la leche excepto cuando le dimos el biberón. Sí le hicimos una prueba de reflujo y, con 10 meses, unos análisis para descartar problemas inmunológicos. Al final resultó que es una niña sana, que con 4 años (y espero que siga siendo así) no ha tenido más que algunos resfriados y un rotavirus justo cuando dejamos la lactancia materna.

¿Qué tal come tu pequeña ahora mismo y cuál es su situación actual?
Ella come mucho o poco, según el día y donde esté. En casa, pudiendo elegir lo que come, a veces come cantidades que me asustan. Fuera de casa y como hay muchos alimentos que prefiere no comer, es más un pajarito. Pero si fuera por ella, pasaría el dia comiendo: ahora desayuno, ahora quiero galletas, ahora como, ¿cuando viene la merienda? y después a cenar. Eso sí, todo en movimiento, que no se está quieta ni un segundo.
En cuanto a percentiles, en peso está algo por abajo del percentil 50, y en talla está rondando el 85. Aún no cumple 5 años y pesa casi 17kg y mide 115cm.

Tienes otra hija. ¿Con ella fue diferente? Cuéntanos
Sí. Dicen que cada niño es un mundo. Pues así mismo. Mi pequeña nació en el peso y talla promedio: 3,5kg, 50cm. A los tres meses, y exclusivamente con lactancia materna, pesaba algo más de 6kg y rozaba el percentil 85. Y a los pediatras eso tampoco les gusta.
Cuando empezó con la alimentación complementaria (esta vez pasados los seis meses) empezó con intolerancias claras, y volvimos a la lactancia materna. Con 9 meses volvimos a intentar la alimentación complementaria, al menos una vez al día y teniendo mucho ojo con las reacciones. Y ahí se estancó. Y sorpresa sorpresa, ¿quién era el culpable? ¡La lactancia materna!
Yo no hice caso, tenía claro que su problema eran esas intolerancias y que, precisamente, ahora la lactancia compartía alimentación con los purés. A pesar de los problemas que tenemos con ella para que coma por su rechazo a casi todos los alimentos, tiene otro metabolismo, así que sigue por encima del percentil 50. Ella tuvo lactancia materna hasta las 18 meses…después de eso podría decir que ha perdido peso incluso.

¿Crees que el bajo percentil es un tema tabú? ¿Te has encontrado con críticas o feos comentarios de terceros a tu maternidad por este tema?
El bajo percentil es un tema, sobre todo cuando alimentas con lactancia materna. No todo es culpa de la leche. Yo me encontré con poco apoyo, mucha mirada de “no tienes idea lo que haces” o “dale un biberón y así sabes lo que come”. Al final, me quedo con la frase de mi pediatra: “si no pierde peso, quedémonos tranquilos”
Ella no tenía otros síntomas, por lo que apoyo, confianza y paciencia es todo lo que yo necesitaba.

¿Qué consejo les das a las mamás de niños con bajo percentil?
Que confíen en sí mismas. Como decía arriba, la lactancia no es responsable de todo, pero tampoco hay que desoír a todos los médicos. Si el bebé baja y baja de peso, hay que preocuparse, pero si sencillamente se sitúa en una curva de bajo percentil y sube, a su ritmo, lo más importante es la tranquilidad de mamá y bebé. El estrés no ayuda en nada, y se transmite. Confianza, mucha confianza.
 
Por último, si te apetece hacernos alguna sugerencia al blog o cualquier otra aportación que te apetezca…
El blog está genial como está. Es una gran idea poder compartir las experiencias para hacer más facil a otras mamás sentirse tranquilas.
Muchas gracias a Laia por su testimonio y el de su pequeña terremoto. Podéis comentarle o preguntarle lo que queráis y si queréis mandar vuestra propia historia, escribidme a bajopercentil@outlook.es.

La historia de… Victoria

Mujer embarazada como nuestra Carolina. Fuente: Stockvault

Mujer embarazada como nuestra Carolina. Fuente: Stockvault

De nuevo tenemos el testimonio de una mujer embarazada, Carolina (de 29 semanas actualmente), y la pequeña que lleva en su vientre, Victoria, que necesitan vuestro apoyo y, sobre todo, que le contéis si conocéis algún final feliz en su situación. Paso a relataros su historia a través de nuestra entrevista.

¿En qué semana de embarazo y con qué pruebas te diagnosticaron el bajo peso o estancamiento del bebé?

Los medicos no han dicho nada de una posible causa. Las causas más recurrentes para un RCIU (Restricción del Crecimiento Intrauterino) fueron descartadas, por lo que se cree que es mi hija la que tiene algún problema, no yo. No es que no quieran decir la causa, en mi caso la causa no se conoce. Se dan cabezazos pensando en qué puede ser y posiblemente lo descubramos cuando nazca.

Los médicos me han informado muy bien de todo, me explico: el que tenía fue un poco vago, pero busqué una segunda opinión  y llegué a manos de un profesional que ha sido superclaro…. tal vez demasiado claro, por lo que en mi caso es un poco angustiante y desalentador.

¿Qué recomendaciones especiales o vigilancia te están haciendo hasta el final del embarazo?

Desde que me diagnosticaron RCIU he estado con reposo absoluto, comiendo buena comida, rica en proteínas de buena calidad, reposo, acostada hacia el lado izquierdo, ¡lo que me tiene subiendo kilos como loca! Y monitoreo fetal con ecografías una vez a la semana. Además me derivaron los controles a un hospital que tiene una unidad de neonatología más apta para recibir a mi pequeña cuando sea el momento.

¿Te han hablado de que pueda ser prematuro o podría llegar a término en las 40 semanas?

Me dicen que mi bebé será prematuro, que no pasaré de las 36 semanas. Es más, ¡¡¡ellos pretenden sacar a mi bebé cuando alcance un peso de 1 Kg!!! y después que la ciencia haga su trabajo. Hoy pesa 641 kg con 28 semanas mas 5 días.

¿Qué te gustaría consultar a alguien que haya pasado por algo similar?

No tengo claro qué preguntar. Sólo quisiera conocer el testimonio de alguien que pasara por algo similar y me contara de un final feliz. Algo que me tranquilice, que me dé esperanzas, y conocer toda su experiencia.

Nos has comentado que tuviste previamente dos mellizas, ¿algún consejo para madres de partos múltiples?

Jajajajaja sí tengo mellizas de 6 años, y de ese tema si que sé mucho, mucho ¡¡¡pero mucho!!! No podría dar un consejo, en 6 años hay miles de cosas que he aprendido de crianza de mellizos y sigo aprendiendo a medida que van creciendo, ¡pero estoy aquí por si quieren preguntar!

Algunos tips: poner nombes que NO sean parecidos, ojalá cuando sean grandes ponerlas en piezas separadas… En el colegio las separan ¡y a mí me parecía terrible! Ahora sé que es lo mejor que podían hacer, no tengan miedo.
También sé mucho de prematuros, de intestinos inmaduros, cólicos… No regulaban temperatura, intolerancias a la proteína de la leche de vaca, etc. pero creo q me estoy desviando del tema.

¿Tienes alguna sugerencia para mejorar nuestro blog o información que te gustaría que tuviera?

No, ninguna sugerencia. ¡Mientras siga creciendo el blog me parece fantástico! Se dará solo que al crecer irás tocando más y más temas… ¡es algo que se dará naturalmente y de forma espontanea!

Muchas gracias a este testimonio de Carolina y la pequeña Victoria desde Chile. Esperamos que podáis ayudarlas contando algún caso parecido que conozcáis.
Y ya sabéis que también si queréis mandarnos vuestro propio testimonio pidiendo opiniones, podéis escribirme a bajopercentil@outlook.es.
¡Gracias, como siempre, por estar ahí! 😉

La historia de… África

Valentine,woman&home8-150ppp-01Hoy es Marina quien nos ha querido contar la historia de su pequeña, África, que aún no ha nacido, ya que todavía se encuentra en su vientre. Marina se encuentra al término de su embarazo y es por eso que os pido todo vuestro cariño y consejos para ella en un momento tan especial de su vida, justo cuando no pasa por su mejor racha anímica. También os animo a contarnos vuestra propia historia de Bajo Percentil, sugerencias y lo que queráis contarme en privado a mi correo bajopercentil@outlook.es.

¡Hola, Marinetta! ¿En qué semana del embarazo te encuentras y cuándo te dijeron que el bebé tenía bajo peso?

Estoy en la semana 37. Me avisaron de que el bebé tenía bajo peso en la tercera ecografía, en la semana 34.
¿Te dijo el médico alguna causa probable de este bajo peso? ¿Tienes tensión alta, diabetes crónica o gestacional, fumas…?

No, no me dijeron nada en ninguno de los médicos que visité. Quiero pensar que fue porque todos me vieron algo nerviosa y preferieron no darme explicaciones. Lo único que todos me decían era que tenía que estar relajada. Pero tampoco me tenían que dar mucha información: yo sabía que esto era debido a la ansiedad constante que he llevado en todo el embarazo. Ya que no he tenido problemas de tensión alta o diabetes gestacional, no he fumado nunca y no bebo alcohol porque no me gusta.

Dices que el estrés por una situación personal puede haber afectado. Cuéntanos lo que quieras.

Pues me quedé embarazada a los pocos meses de empezar la relación y mis padres apenas conocían al chico, sólo de vista  y de “hola y adiós”. Tampoco la situación de él es muy buena y mis padres lo rechazaban, más aun cuando se enteraron de mi embarazo. él me dijo de irnos a vivir juntos, pero económicamente solo nos podíamos permitir el alquiler de una habitación y consideré que eso no era lo que quería para mi hija. Desde entonces he tenido constantes idas y venidas con el padre de mi hija (es una niña y se llamara África) y si a mis padres ya este chico no les agradaba demasiado, ver como yo lloraba por él y él muchas veces era indiferente a esto, agravó más que no lo quisieran para mí.

He llorado mucho, he peleado demasiado, he vomitado más de lo debido y sobre todo he luchado por estar con la persona a la que quería.
A día de hoy las cosas están algo más calmadas, pero las opiniones de ambos bandos no han desaparecido.

¿Ahora mismo trabajas o cogiste la baja en qué semana? (Algunos médicos apuntan al estrés laboral como otro de los motivos de bajo peso del feto en el embarazo)

Estoy de baja desde la semana 21 de gestación. La mutua consideró que tenía unas limitaciones y que, si mi empresa no podía darme un puesto de trabajo donde yo pudiera estar sin problemas, tenían que darme la baja.

Cuento esto porque sé que hay trabajos donde te dan la baja a las 30 semanas del embarazo o por ahí ronda. Pero mi baja no fue por nada en especial, en mi empresa se suele dar la baja a las 20 semanas a todas las trabajadoras.

 ¿En qué punto te encuentras ahora? ¿Qué pasos has dado y qué te ha diagnosticado o pedido tu ginecólogo?

Tuve controles a la semana después de la tercera ecografía, ya que donde fui a hacerme la ecografía no era en el hospital donde yo tenía pensando dar a luz. Y ahora, una vez que mi hospital ya conoce en qué estado se encuentra mi bebé, los controles siguen haciéndose cada dos semanas. Esta semana misma tengo visita para controlar que suba de peso; de no ser así, si bajara el percentil o algún líquido está mal, me ingresarían para provocarme el parto, ya que estoy en la semana 37 y podrían hacerlo (aunque espero que no, porque no quisiera que la metieran en una incubadora y yo marcharme a casa y dejarla a ella allí).

La comadrona me ha recomendado mucho reposo, el máximo posible, comer proteínas y sobre todo estar tranquila.

¿Piensas que hay falta de información en este tema? ¿Te has sentido en algún momento desamparada por tu médico?

Sí. Si no fuera por este blog, poco sabría yo sobre el percentil, las causas y tal… De hecho busqué en el señor Google y casi todos los resultados de búsqueda eran “tabla para medir el percentil de tu bebé”, cuando yo no quería medir el percentil (que lo sabía), solo quería información sobre el tema.

Mi comadrona en las clases de preparación al parto ya nos habló del tema del percentil, pero un poco así por encima, explicando que son unos baremos que van del 0 al 100 y que lo mejor sería alrededor de 50.

¿Qué aconsejarías a otras madres en tu situación y al personal sanitario?

No creo que sea la mejor  persona para dar consejos ya que han sido muchas veces las que me han dicho que no llore o que esté tranquila por mi bebé (cuando aún no sabía lo del percentil) y que eso no le haría ningún bien al bebé. Pero yo tenia una situación muy complicada y quería, sobre todas las cosas, estar con el padre de mi hija. En esos momentos no pensaba en nada más que en tenerlo a mi lado y que en las cosas en mi casa fueran bien.

El personal sanitario nunca me ha dado mucha importancia. Se ve que un percentil 1 es grave, y yo así lo veo, también en relación a todo lo que es en su conjunto, pero ellos se basan más en el peso del bebe que pesaba 1,765 kg y que quedaba un mes para que pudiera engordar. Creo que o yo al ser primeriza lo exagero mucho, o ellos son un poco “despreocupados”.

¿Sobre qué te gustaría pedir consejo desde aquí a otras madres?

Me gustaría que otras madres que han tenido a sus bebés con bajo percentil me cuenten si todo fue bien, si actualmente esto ha afectado a algo en el desarrollo del bebé y si los han tenido que dejar mucho tiempo en la incubadora.

Marina, ¡muchas gracias por tu testimonio! Dado que te encuentras en este momento y algo desorientada, ahora paso en comentarios a darte yo también mis propios consejos. ¡Espero los de las otras mamis también para ayudarte! 🙂

Y si queréis alguna contar también vuestra historia y la de vuestros pequeños, escribid a bajopercentil@outlook.es 

La historia de… Laura

Un bebé y su mamá en una puesta de sol. Fuente: freeimages

Un bebé y su mamá en una puesta de sol. Freeimages

En esta ocasión presentamos el caso de Rosalía y su hija Laura. Usa seudónimo y quiere pertenecer al anonimato, como muchas de las madres en esta situación. Nos cuenta su testimonio y pide participación y consejos de los que la leamos. ¡Gracias a todos por leerla y contestarla! Y por supuesto, ¡animaos a contar vuestra propia historia!

Cuéntanos el caso de tu hij@.

Mi hija empezó vomitando muchas de las tomas de leche materna. Hasta tal punto que no sabíamos qué hacer y a qué pediatra acudir. Nos dijeron que podía ser mi leche, cólicos o reflujo, pero no lo curamos con nada. Ahora tiene 6 meses y pesa 5,200 kg. y lo estamos pasando un poco mal con la introducción de los purés.

¿Tiene bajo peso desde el nacimiento o ha sufrido algún bajón?

Nació ya chiquita, con 2,920 kg y nunca hemos conseguido que coma sin molestias.

¿Habéis realizado pruebas para determinar si tiene alguna alergia o intolerancia?

Hasta ahora no nos dijeron, pero gracias al blog lo plantearemos al médico.

¿Crees que es un tema tabú? ¿Has tenido que soportar alguna crítica incómida por el peso de tu hija?

Sí, no me atrevo a contarlo a muchos allegados porque parece que si tu niña pesa poco o come mal, la culpa es tuya y no sabes hacerlo bien… es desesperante y pierdo muchas fuerzas, necesito consejos de madres que sepan lo que es esto.

¿Qué consejo das a otras madres con este caso?

Creo que daría consejos a los médicos para que nos escucharan más y sepan guiarnos… y a las madres mucha paciencia, que se informen lo que puedan y mucho apoyo de mi parte.

¡Muchas gracias, Rosalía! Esperamos vuestras respuestas para ayudarla, darle ánimos o lo que queráis… ¡Y por supuesto espero también vuestros testimonios! Contadme brevemente a mi correo electrónico bajopercentil@outlook.es y os hago un cuestionario como el de Rosalía. ¡Animaos!

 

La historia de…

Anímate a escribir tu testimonio. Foto: freeimages.com

Anímate a escribir tu testimonio. Foto: freeimages.com

Iniciamos nueva sección en el blog, ‘La historia de…’. Sé que muchos tenéis testimonios de bajo percentil y a menudo me llegan vuestras historias en comentarios preciosos. Creo que no somos los únicos en esta situación y por eso es bonito leer otras historias parecidas y apoyarse también en ellas para salir adelante con una amplia sonrisa.

¡Que ya es hora de que escribáis vosotros también! Por eso me gustaría recibir a partir de hoy vuestros testimonios en primera persona en el mail bajopercentil@outlook.es. Por supuesto, no hace falta que uséis vuestro nombre real si no queréis. Se aceptan seudónimos y os podéis mantener en el anonimato pero, por el contrario, si queréis, haremos referencia a vuestro blog o página. ¡Y estoy abierta a otras sugerencias que se os ocurran!

Tengo que hacer una mención muy cariñosa y especial a Mamá Ingeniera ya que copio esta idea de sección de ella y su #infertilpandy. ¡Espero que no os moleste! Pero creo que también será muy interesante para los papis y mamis de Bajo Percentil contar sus testigos directos y vivencias en primera persona.

¡Espero ya ansiosa vuestras historias en el correo!