Archivos Mensuales: noviembre 2014

La historia de… Laura

Un bebé y su mamá en una puesta de sol. Fuente: freeimages

Un bebé y su mamá en una puesta de sol. Freeimages

En esta ocasión presentamos el caso de Rosalía y su hija Laura. Usa seudónimo y quiere pertenecer al anonimato, como muchas de las madres en esta situación. Nos cuenta su testimonio y pide participación y consejos de los que la leamos. ¡Gracias a todos por leerla y contestarla! Y por supuesto, ¡animaos a contar vuestra propia historia!

Cuéntanos el caso de tu hij@.

Mi hija empezó vomitando muchas de las tomas de leche materna. Hasta tal punto que no sabíamos qué hacer y a qué pediatra acudir. Nos dijeron que podía ser mi leche, cólicos o reflujo, pero no lo curamos con nada. Ahora tiene 6 meses y pesa 5,200 kg. y lo estamos pasando un poco mal con la introducción de los purés.

¿Tiene bajo peso desde el nacimiento o ha sufrido algún bajón?

Nació ya chiquita, con 2,920 kg y nunca hemos conseguido que coma sin molestias.

¿Habéis realizado pruebas para determinar si tiene alguna alergia o intolerancia?

Hasta ahora no nos dijeron, pero gracias al blog lo plantearemos al médico.

¿Crees que es un tema tabú? ¿Has tenido que soportar alguna crítica incómida por el peso de tu hija?

Sí, no me atrevo a contarlo a muchos allegados porque parece que si tu niña pesa poco o come mal, la culpa es tuya y no sabes hacerlo bien… es desesperante y pierdo muchas fuerzas, necesito consejos de madres que sepan lo que es esto.

¿Qué consejo das a otras madres con este caso?

Creo que daría consejos a los médicos para que nos escucharan más y sepan guiarnos… y a las madres mucha paciencia, que se informen lo que puedan y mucho apoyo de mi parte.

¡Muchas gracias, Rosalía! Esperamos vuestras respuestas para ayudarla, darle ánimos o lo que queráis… ¡Y por supuesto espero también vuestros testimonios! Contadme brevemente a mi correo electrónico bajopercentil@outlook.es y os hago un cuestionario como el de Rosalía. ¡Animaos!

 

La historia de…

Anímate a escribir tu testimonio. Foto: freeimages.com

Anímate a escribir tu testimonio. Foto: freeimages.com

Iniciamos nueva sección en el blog, ‘La historia de…’. Sé que muchos tenéis testimonios de bajo percentil y a menudo me llegan vuestras historias en comentarios preciosos. Creo que no somos los únicos en esta situación y por eso es bonito leer otras historias parecidas y apoyarse también en ellas para salir adelante con una amplia sonrisa.

¡Que ya es hora de que escribáis vosotros también! Por eso me gustaría recibir a partir de hoy vuestros testimonios en primera persona en el mail bajopercentil@outlook.es. Por supuesto, no hace falta que uséis vuestro nombre real si no queréis. Se aceptan seudónimos y os podéis mantener en el anonimato pero, por el contrario, si queréis, haremos referencia a vuestro blog o página. ¡Y estoy abierta a otras sugerencias que se os ocurran!

Tengo que hacer una mención muy cariñosa y especial a Mamá Ingeniera ya que copio esta idea de sección de ella y su #infertilpandy. ¡Espero que no os moleste! Pero creo que también será muy interesante para los papis y mamis de Bajo Percentil contar sus testigos directos y vivencias en primera persona.

¡Espero ya ansiosa vuestras historias en el correo!

Bebés de bajo peso en el embarazo (RCIU)

Echo-photo-980x675Me pongo hoy un poco seria para escribir este artículo. Después de leer bastantes de vuestros testimonios, me he dado cuenta de otro grupo de madres que suelen pasar bastante mal el tema del bajo peso de los bebés. Sois las mamás embarazadas con bebés que, por el momento, van de bajo peso. Muchas os hacéis preguntas como por qué y qué debéis hacer para que el bebé nazca lo más sano posible. Así que me he documentado para ayudaros en lo máximo posible.

En primer lugar, no debéis preocuparos ni permanecer alerta salvo que el bebé esté por debajo del percentil 10 en el embarazo. A este bajo peso se le llama Restricción del Crecimiento Intrauterino (RCIU).

¿Por qué mi bebé pesa poco o crece poco en el embarazo?

Hay varias respuestas posibles a esta duda, pero lo más importante de todo es que las mamás estéis tranquilas y os cuidéis y dejéis mimar, porque el estrés precisamente es un factor que no le viene nada bien a vuestro bebé. En mi caso, os puedo contar que mi ginecólogo me comentó que hay muchos bebés hoy en día que nacen más pequeños en el caso de las madres trabajadoras, debido precisamente al estrés. Ahí tenéis una posible causa. Otras posibles:

Delgadez extrema de la gestante: tenéis que tener en cuenta que tan mala es la obesidad y el exceso de azúcares que muchas os cuidáis por el tema de la diabetes gestacional, como la delgadez o no aportar al bebé los nutrientes necesarios. Aquí os dejo un artículo interesante al respecto. No olvidéis, además de una alimentación suficiente y adecuada, tomar desde el inicio del embarazo los complejos multivitamínicos que os recete el ginecólogo y que ayudan también al desarrollo del bebé.

Tabaquismo: sí, sé que hay algunas que, por más que lo intentasteis, no conseguisteis dejarlo al quedaros en estado. Si vuestro bebé tiene bajo peso, ahora es el momento de poneros serias en esto… No hablemos de alcohol y drogas. Sabéis que no podéis tomar ni una pizca y sí, influye también en el bajo peso.

Hipertensión: Los controles de tensión en la farmacia deben ser una rutina cada cierto tiempo para ver que todo va bien al respecto.

Ciertos medicamentos: Podéis consultar al médico, en caso de estaros medicando por algo, si ese tratamiento podría estar influyendo en el bajo peso del bebé.

Infecciones o enfermedades de la madre: repito que dejéis cuidaros y mimaros. Aun así, si se debiera a esto, siempre estad en manos de médicos y no dejéis que el estrés os invada.

Trastornos genéticos o anomalías genéticas: debéis pensar que es un mínimo porcentaje de los casos y normalmente, con cuidaros y cuidar al pequeñín, todo va a salir muy bien.

Ausencia de una arteria en el cordón umbilical: Habitualmente, el cordón umbilical comunica al bebé con la madre por tres vasos, dos arterias y una vena. Pero hay casos en que falta una de las arterias. Esto sucede en un 0,8% de los embarazos únicos y un 5% de los embarazos múltiples. No tiene por qué suponer un grave peligro, pero al tener algo más de dificultad para que llegue todo el alimento, a veces esto repercute en el bajo peso del bebé o partos prematuros. Normalmente el médico te ordenará un reposo más estricto que en otros embarazos.

Partos múltiples: en este caso es perfectamente normal que los bebés tengan menos peso y nazcan semanas antes que los partos unitarios. Así que no os agobiéis porque probablemente fuera del útero vuestros bebés cobrarán un peso perfecto.

Genética simple: A veces, simplemente tendréis un bebé chiquitín y hay que vigilar que su crecimiento no se frene ni decrezca. Cuidaros y reposad cuando debáis hacerlo y todo irá bien.

– Insuficiencia placentariaAñado este otro posible motivo gracias a la colaboración de nuestra lectora Laia, que lo sufrió en sus carnes. Se suele detectar a partir del segundo trimestre del embarazo porque no tiene síntomas y es entonces cuando ya se aprecia mejor el crecimiento de la placenta y el bebé. La placenta es la que abastece de alimento y oxígeno a nuestro pequeño, así que es muy importante su buen desarrollo. A veces puede afectar, como en otros casos, el tabaquismo, la hipertensión o diabetes, pero otras, como el caso de Laia, no se puede atribuir más que a una anomalía en el desarrollo. Y en estos casos lo único que los médicos suelen recomendar es reposo (más o menos, relativo o absoluto, según el caso) y controles más exhaustivos.

¿Qué puedo hacer?

Obviamente, lo que el médico te recomiende en cada circunstancia. Para resumir, y común para todas, es importante la dieta equilibrada que os comentaba antes, los controles de tensión, tomar las vitaminas del embarazo y, dependiendo del caso, reposo relativo o absoluto. Si crees que el trabajo o una situación te está provocando más estrés del debido, no lo dudes e infórmate para pedir la baja o alejarte de esa circunstancia. Lo importante es la salud tuya y de tu pequeño. ¡Espero haberos servido de ayuda y que tengáis una horita corta! 😉

Aprendiendo a convivir

Esta semana volvemos a participar en el carnaval de blogs de #relaciónateenpositivo con el nuevo tema #aprendiendoaconvivir. si quieres participar, entra en este enlace y entérate de qué va la cosa.

Quizás se trata de dos palabras antagónicas y que no deberían juntarse. “Aprender” y “convivir”. Porque, en mi opinión, la experiencia no se aprende, se vive.

Cuando una pareja comienza a vivir bajo el mismo techo, tiene que aprender también a vivir respetando las manías del otro, compartiendo labores, gastos, etc. De algún modo, cuando un bebé llega a casa sucede algo similar. Ser un bebé no le hace menos persona, aunque sí con unas necesidades diferentes. Por eso, este nuevo proceso de “aprender a convivir”, tendrá también nuevas peculiaridades.

Una niña hurgando en el armario. Qué raro, ¿no? Fuente: freeimages.com

Una niña hurgando en el armario. Qué raro, ¿no? Fuente: freeimages.com

Habrá que adaptar la casa para uno más, cambiar los hábitos de sueño, comidas, e incluso actividades que se pueden realizar fuera de casa. La vida de los padres se vuelve patas arriba en un bendito desorden que sólo es síntoma de que esa casa respira VIDA por todos sus poros.

Eso de un modo superficial. Porque lo importante de verdad es la nueva personita. Y saber satisfacer sus necesidades de la mejor manera posible es también un reto. Y, según va creciendo, ayudarle a emprender ese camino que es también “convivir” pero con los de fuera. Respetar y socializarse con los demás. Pero ése es otro tema y da para más posts…

¿Y vosotros? ¿Sentisteis al traer el bebé a casa que empezaba una nueva convivencia?